
Dudas frecuentes sobre limpiar la campana de un restaurante de Banyoles
Casi todas las llamadas empiezan por las mismas dudas: cuánto cuesta, cada cuánto hay que hacerlo y si obliga a cerrar la cocina. Aquí están contestadas con lo que vemos en las cocinas de Banyoles, que no siempre coincide con lo que se lee en un manual general del sector.
Si tu caso no aparece, llama y lo miramos: con cuatro datos, tipo de cocina, número de fuegos, altura del edificio y fecha de la última limpieza, se puede orientar bastante bien por teléfono.
¿Cómo se limpian las campanas extractoras industriales?
En Banyoles la mayoría de estos trabajos caen en semana de temporada baja o en día de cierre, y eso permite hacerlo entero: la campana se desmonta pieza a pieza, se abren los registros del conducto para llegar a codos y verticales, y la turbina sale de su alojamiento para limpiarle los álabes uno a uno.
Con el comedor vacío nadie exige devolver los fuegos a las ocho, así que el desengrase llega al metal y no solo a lo que se ve desde abajo. Se monta, se comprueba la aspiración y se firma el certificado.
¿Cuánto vale limpiar una campana extractora?
El importe sale de cuatro cosas medibles: metros de conducto hasta la salida, número de filtros y de turbinas, estado del depósito de grasa y facilidad de acceso a cubierta. En esta ciudad hay un quinto factor que sí puedes controlar: la fecha.
Un local que cierra su día en enero y nos deja la cocina fría paga menos que ese mismo local resolviendo el asunto en plena semana de regatas, porque entonces hay que trabajar de noche y contrarreloj. Vamos a verlo, se mide la traza y se da un importe cerrado antes de tocar nada.
¿Cuánto cobran por limpiar una campana extractora?
No existe una tarifa por campana, porque dos cocinas del mismo tamaño pueden tener instalaciones muy distintas. Los restaurantes del Passeig Darder suelen tener recorridos cortos hasta la cubierta; un obrador de La Farga puede tener una traza larga con tres cambios de dirección y una turbina grande arriba.
Por eso presupuestamos por instalación y no por metro cuadrado de local. Cuando el mantenimiento queda programado para todo el año, cada visita sale más ajustada, porque se limpia grasa reciente y no una costra de dos temporadas.
¿Cómo limpiar el tubo de la campana extractora?
El tubo no se limpia desde la boca, se limpia por dentro. Se entra por los registros existentes, se abren los que falten y se deja cada uno con su tapa y su junta, de modo que la próxima intervención ya tenga acceso.
Lo grueso se rasca en seco, después entra el desengrasante y se retira todo con la superficie protegida. En las cocinas de brasa, frecuentes en la comarca, el depósito es más seco y duro y hay que insistir con cepillo antes de aplicar producto.
¿Cada cuánto hay que limpiar la campana de un restaurante?
Lo marcan las horas de fuego y el tipo de carta, no el calendario oficial. Un local del paseo que trabaja fuerte de Semana Santa a octubre y baja mucho en invierno suele ir bien con dos limpiezas al año, una antes de arrancar y otra al cerrar la temporada.
Una cocina de menús diarios todo el año, o un obrador con freidora, pide tres o cuatro. En la primera visita medimos el espesor de grasa acumulada y de ahí sale la frecuencia, por escrito.
¿Hay que cerrar la cocina para limpiar la extracción?
No hacen falta días de cierre: hace falta que el fuego lleve horas apagado y la campana esté fría. Por eso se trabaja de noche o en jornada de descanso, y aquí además se aprovechan los valles largos entre noviembre y febrero, cuando muchos locales se quedan solo con el mediodía. Si el local no puede parar ni una noche, el trabajo se reparte en fases: una visita para campana y filtros, otra para conducto y turbina.
¿Qué normativa se aplica a la limpieza de campanas?
La referencia técnica es la UNE 100165 para redes de extracción de cocinas, y a eso se suman el plan de APPCC del propio establecimiento y las condiciones de la póliza de incendios. Cuando llega una inspección o hay un parte, lo que se pide es concreto: certificado con fecha, alcance de lo limpiado, estado del conducto y una frecuencia coherente con el tipo de cocina. Todo eso queda recogido en el informe que entregamos al terminar.
¿Qué hago si la campana pierde aspiración justo antes de un fin de semana fuerte?
Casi siempre es grasa: filtros saturados, plenum cargado o álabes con costra, que restan caudal aunque el motor gire igual que siempre. Con la travesía del estany o la Festa Major encima, lo sensato es una intervención corta que devuelva aspiración para pasar el lleno, y dejar la limpieza completa para el primer hueco del calendario. Desmontar medio conducto la víspera de un servicio de trescientos cubiertos sale caro y se hace peor.
¿Limpiáis también la salida a cubierta y el sombrerete?
Sí, forma parte del trabajo. En muchas fincas del Barri Vell el conducto sube por patios estrechos y termina en cubierta inclinada, así que la salida se aborda con los medios de seguridad que toca y se limpia igual que el resto de la traza.
Si el sombrerete está deformado o la rejilla ha perdido paso de aire, se anota en el informe con foto: un final de conducto obstruido estropea el caudal de toda la cocina, por muy limpia que esté la campana.
¿Trabajáis en cocinas de colegios y residencias?
Sí, y son las que mejor encajan con el trabajo programado. Las cocinas de colectividad del Pla de l’Estany paran en vacaciones escolares, en puentes y en Navidad, y ahí se puede desmontar la instalación entera sin condicionar ni un servicio. Con esos centros cerramos las fechas del curso completo por adelantado y se entrega el certificado con el detalle de cada elemento, que es lo que suele pedir el expediente del centro.
¿Tu instalación de Banyoles no encaja en ninguna?
Queda una idea, que es la que resume esta web: el mantenimiento de la extracción sale mejor y más barato cuando se decide con calma, en enero, con las fechas del año delante. Si quieres que miremos juntos tu calendario, escríbenos desde contacto o llama y lo apuntamos.
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